Un suicidio fríamente calculado

Por: Diego Vintimilla

Situación actual de economía global

“El dinero, en cuanto posee la propiedad de comprarlo todo, en cuanto posee la propiedad de apropiarse de todos los objetos es, pues, el objeto por excelencia. La universalidad de su cualidad es la omnipotencia de su esencia; vale, pues, como ser omnipotente… el dinero es el alcahuete entre la necesidad y el objeto, entre la vida y los medios de vida del hombre” (Marx:2013)

“Con esto, en lugar del aforismo medieval no hay tierra sin señor aparece otro refrán: el dinero no tiene señor, en el que se expresa la dominación total de la materia muerta sobre los hombres.” (Marx:2013)

Comúnmente se suele mencionar al instinto de supervivencia como aquella capacidad de los seres vivos para procurar continuar su existencia; y es antagónico de este instinto cualquier acto de atente con la vida de dicho sujeto. Al parecer, cuando observamos estos comportamientos, a nivel social operar de forma contraria pues bajo las formas de acumulación capitalista lo que opera es un instinto precautelatorio del sistema, aún por encima de los legítimos intereses de la humanidad para garantizar su existencia en el planeta.

Con todo esto, no resulta descabellado decir que el sistema capitalista avanza hacia un suicidio fríamente calculado, que da cuenta de la dominación de la materia muerta sobre la humanidad proyectada por Marx hace ya 2 siglos.

A pesar de que son muchas las personas y muchas las alertas que se realizan respecto a la irresponsabilidad con la que se maneja la economía mundial, estos avisos parecen “ser palabras al aire” o acciones de “arar en el mar” pues las instituciones globales, o los centro de poder económico-financiero parecen no dimensionar las implicaciones de esta crisis mundial. Así observamos como en su informe de perspectivas económicas para 2015 las Naciones Unidas señalan “El crecimiento mundial mejorará levemente, pero continúa en un nivel moderado ” ONU: 2015.

Lo que expresa dos elementos claves para comprender el funcionamiento del capitalismo en el siglo XXI: 1.- Se mantiene la tesis de crecimiento ad infinitum como paradigma económico; 2.- La economía global mantiene el esquema de hipotecar el futuro para sostener el presente.

Así las cosas, a continuación, presentaremos algunas de las características de un crisis que pone en jaque lo que hoy conocemos como sociedad humana.

Tensiones Geopolíticas

La comprensión del escenario global de disputa por la hegemonía, ha implicado una nueva concepción de la geopolítica en la que opera una división internacional del trabajo norte-sur; pero que a su vez  ha construido (o inventado) nuevos enemigos, sea el islam, el terrorismo para justificar una geopolítica oriente-occidente en la procura de mantener la presencia militar estadounidense en el medio oriente.

Así mismo, la política internacional de Estados Unidos ha sufrido un cambio respecto a América Latina, que se expresan en la nueva estrategia de restablecimiento de relaciones diplomáticas con Cuba y un “cierto” respeto por la institucionalidad democráticas de nuestros países, aunque extraoficialmente se mantenga el financiamiento a los grupos opositores a los gobiernos progresistas.

Otro elemento a considerar es la compleja emergencia de los BRICS que es la punta de lanza de una iniciativa de equilibrio multipolar del poder global. Empero; las características internas de cada nación de los BRICS son muy heterogéneas respecto a los modelos de desarrollo, lo que implica para dichas naciones tensiones regionales respecto a la influencia que ejercen.

Finalmente; el acuerdo alcanzado por el G7 e Irán respecto a su programa nuclear pacífico, marca pautas para una nueva diplomacia geoestratégica y una geopolítica paraestatal para construir conflictos dentro de las naciones, tal como fue el caso de la primavera árabe y actualmente el conflicto Sirio y el posible surgimiento del Kurdistán.

Desbalance estructural y desregulación

El esquema de globalización neoliberal se encuentra en una etapa de inserción agresiva en nuevos mercados; de tal suerte que el argumento subrepticio para el conflicto Occidente – Rusia es la necesidad de permear en el mercado ruso, que aún mantiene gran parte de su sustento y fuerza en la economía real.

Sin embargo, las intenciones más profundas de imponer el esquema de liberalización de la economía global bajo las normas OMC parecen ser insuficientes; por lo que se ha avanzado hacia acuerdo OMC plus. Y aún más allá de eso, hoy en día existen propuestas de megaacuerdos de libre comercio, Acuerdo Transpacífico y Acuerdo Transatlántico con lo que se pretenden construir asociaciones transnacionales de corporaciones económicas y financieras por encima de los estados, con lo que la libre movilidad del capital alcanzaría un nuevo estadio en desmedro de los mecanismos de protección de derechos y garantías para los ciudadanos; tal vez por eso es que estos acuerdos se los negocien a puerta cerrada y con un sigilo propio de negociaciones en tiempos de guerra.

Desaceleración y recesión

De forma generalizada, las regiones y países sufren procesos de desaceleración económica; incluso algunos afrontan procesos de recesión; que son consecuencia de un mal cierre de la crisis de 2008 y la aplicación del recetario neoliberal de respuestas pro-cíclicas en contra de la ciudadanía, que es quien afronta los recortes en materia social.

Asimetría regional y acumulación inequitativa

La ONG Oxfam señala: “La riqueza mundial se concentra cada vez más en manos de una pequeña élite. Esta élite rica ha creado y mantenido su vasta fortuna gracias a las actividades que desarrollan por defender sus intereses en un puñado de sectores económicos importantes, como el financiero y el farmacéutico y de atención sanitaria.” (OXFAM:2015). Así también es necesario considerar que esa riqueza acumulada reposa en archipiélagos económicos financieros como New York o Londres.

Así mismo OXFAM reporta que para 2014, el 1% de la población poseía el 48% de la riqueza global. Ante estos hechos, dicha ONG incluso a llegado a llamar caracterizar a este proceso de agravamiento de la desigualdad económica como un “secuestro democrático”; pues dichos niveles de asimetría entre naciones, al igual que la asimetría entre Estados y corporaciones atenta contra el mismo orden democrático internacional.

Empleo precario y salarios de miseria

La política de ajuste estructural, de recorte se han enfocado, sobre todo, con el empleo; manteniendo a esta función de la producción como el borde generador de plusvalor clásico de la teoría marxista. Así pues la economía global reporta un repunte del empleo precario, o salarios de miseria.

Dicho fenómeno se ha dado principalmente en los países de Europa, que han visto, en cuestión de 10 años, desmontado todo el régimen de bienestar construido por la socialdemocracia una vez concluida la II Guerra Mundial.

Ejercito industrial de reserva, ejército de consumidores de reserva

En lo que refiere al empleo, no solo es la precarización o los malos salarios. El capitalismo internacional ha construido un ejército industrial de reserva transnacional, que ha desbordado la capacidad de los estados para su tratamiento, provocando flujos migratorios sur-norte de trabajadores baratos que profundizan la contradicción capital-trabajo, en una especie de subastas inversas del mercado del trabajo.

Además del clásico ejército industrial; el orden mundial en su intento de colonialismo de mercado, va creando ejércitos de consumidores de segunda, tercera y cuarta categorías donde ubicar desde los excedentes del consumo del primer mundo hasta la basura de los residuos del consumo global.

Finalmente: el abaratamiento de costos de producción fruto de los procesos extraordinarios de acumulación de plusvalor, así como la deslocalización de la explotación laboral en el sur global, han generado mercados de consumidores de segunda clase, especialmente en países asiáticos. Un ejemplo de eso es la capacidad de consumo interno que han logrado ciertas ciudades chinas, o lo que se proyecta para la India, que por la cantidad de habitantes implica enormes volúmenes de consumo.

Crecimiento mercado de valores y Sobrevaloración

A pesar de la crisis de 2008, se registra un crecimiento sorprendente de los mercados de valores, como las bolsas de NY, Chicago, la City, Shangay, China, Sao Paulo; todo esto por la generación de nuevos productos y servicios financieros, entre los que destacan bonos basura que proliferan en dichos bolsas, que ponen en duda las garantías de pago.

Estos productos financieros han provocado una sobrevaloración del sector financiero; sin embargo la ausencia casi absoluta de vínculos reales entre economía financiera y sector real representan una amenaza para la estabilidad económica del mundo, pues expertos mencionan la posibilidad de nuevas burbujas financieras, así como el sostenimiento de patrones de consumo en función de deuda, sea a nivel público, privado y de los hogares.

Desplome del petróleo y los commodities; la trampa del esquisto

La desaceleración y recesión económica global implican la reducción de la demanda de bienes primarios, que sobra mencionar son producidos por “países en vías de desarrollo” y consumidos por los países OCDE. La disminución del precio de los commodities ha producido el desplome de las economías de los países pequeños.

Por su parte la caída de los precios del petróleo, lejos de ser obra de la mano invisible de Smith, responde a una estrategia global de reposicionamiento de la economía norteamericana. Esto lo ha conseguido en la medida que ha logrado mayores índices de auto abastecimiento energético en función del petróleo de esquisto, que a su vez repercute en naciones productoras de hidrocarburos como Venezuela o Rusia, que además no se encuentran con las mejores relaciones con EEUU.

No obstante, la trampa del esquisto está en que es mayor el precio de producción del barril del petroleo de formación que el precio de venta; que sin embargo se sostiene por los préstamos de dinero sin respaldo que el gobierno de EEUU ha entregado a las empresas petroleras. Así las cosas, en proyección de mediano plazo, EEUU ha generado una burbuja petrolera que incrementa sus niveles de deuda y han implicado un ilusorio y muy temporal reforzamiento del dólar.

Deuda eterna y capitales buitres

Los niveles de endeudamiento que han alcanzado los países, a nivel mundial dan cuenta del absoluto entierro de lo que fue el pacto de Bretton Woods y cualquier acuerdo respecto a lo que se consideran niveles prudentes de deuda. Así pues los países ricos y sus sociedades están manteniendo estándares de vida a costa del endeudamiento. La pregunta respecto a esas deudas es: ¿Cómo y cuándo van a recuperar sus dineros los acreedores? Las respuestas más realistas proponen que ese conflicto se solucionará tal como lo hacen las mafias.

Por su parte los países del sur global, cargan con las famosas deudas eternas. Caso paradigmático es Grecia, quien se ha visto obligada a firmar un tercer rescate por parte de la troika que implica un paquete de privatizaciones sin paragón en los tiempos recientes.

La libre movilidad de capitales, ya referida anteriormente, ha llegado a tal nivel que permite que las jugadas especulativas de los tenedores de bonos o acreedores de países -relativamente- pequeños incluso puedan repercutir en la estabilidad política de las naciones. Nuevamente: es un secuestro democrático.

Dinero fácil, rescate a los bancos y doble estándar en las tasas de interés

La negativa y perjudicial La anarquía financiera y la irresponsabilidad con la que se emiten dinero sin respaldo, se ven agravadas cuando esta emisión se la realiza para millonarios rescates a los bancos después de la burbuja financiera de 2008.

En lo que respecta a los préstamos que han hecho los gobiernos vale mencionar que han sido únicamente a los bancos, con interés 0. Por su parte los bancos, con ese dinero, han hecho: 1. Pagar a sus altos ejecutivos millonarios salarios, o indemnizaciones. 2. Colocar préstamos basura para reeditar las burbujas de consumo.

El sistema financiero global ha logrado una vez más: privatizar las ganancias y socializar las pérdidas. Es por esta razón que las organizaciones y movimientos anticapitalistas, o incluso colectivos ciudadanos, permanentemente se pronuncian contra esto exigiendo que “la crisis la paguen los ricos” o ese “1%” de la población rica, que en tiempos de crisis, paradójicamente, ha registrado las mayores ganancias de los últimos años. Tal vez por este fenómeno es que Max Keisser denomine a los grupos bancarios como “cleptócratas”

Conflicto de divisas, retorno al patrón oro; divisas no estatales

La lucha por la hegemonía global, también se desarrolla en el ámbito de las divisas de reserva internacional. El dólar se encuentra acechado, sobretodo, por el Yuan chino, que busca disputar la hegemonía del patrón dólar. Así también, y de forma paralela a esta guerra de divisas, los países emergente, de a poco, retornan al patrón oro como respaldo de su riqueza, ya que los niveles de confianza respecto al respaldo de divisas es cada vez menor.

Así pues, la nula confianza en el sistema financiero se ha hecho extensiva a la confianza de los ciudadanos a la institucionalidad estatal debido al déficit democrático en lo que respecta a las decisiones que adoptan los gobiernos. Ante este escenario ha emergido paralelamente al desarrollo del internet, criptodivisas que no responden a los procesos fluctuacionales producidos por decisiones políticas de los gobiernos. Así vemos la emergencia de mercado del bitcoin u otras versiones de monedas que podrían denominarse “no estatales” o divisas de “control social”

La crisis moral del capitalismo

A final de cuentas, la crisis del capitalismo lejos de ser una crisis tan solo de la estructura económica se refleja en una superestructura financiera, y una superestructura social. En esta última son cada vez más los voces que denuncian la inmoralidad con la que el poder económico ejercer el control global poniendo en riesgo incluso la continuidad sistémica de la humanidad como especie.

Aunque las propuestas contra el capitalismo son muchas, diversas y heterogéneas, al menos podemos concluir que existe un acuerdo común en señalar que no es normal que se encarcelen a personas por robar comida y los responsables de la crisis se encuentren libres. Que no es posible mantener un sistema internacional en el cual ciudadanos son desahuciados, se les retira sus casas y quedan con deudas; mientras por su parte los bancos acumulen casas sin habitantes.

Más allá de la crítica económica que se pueda realizar al capitalismo vigente, las aberraciones económicas, políticas y sociales que se observan a diario hacen que esa crítica sea más profunda, exigiendo nuevos paradigmas civilizatorios.

 

 

 

 

Deja un Comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *