Los Acuerdos de paz en El Salvador aún con temas pendientes

Los Acuerdos de Paz en El Salvador, que llegan hoy a sus 23 años aún con temas pendientes, constituyen un paradigma en el mundo para la solución de conflictos por la vía del diálogo y las negociaciones.

Para las autoridades de la nación centroamericana, la visita al país del secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, para asistir a los actos conmemorativos, es un reconocimiento a ese hecho que puso fin a 12 años de guerra.

También consideran que es una expresión de reconocimiento a la manera dialogante que impulsa el actual gobierno del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) con el fin de resolver entre todos los sectores los principales problemas de la nación.

Acuerdo  de Paz

El 16 de enero de 1992, representantes del gobierno, encabezados por el expresidente Alfredo Cristiani (1989-1994), así como de las guerrillas del FMLN liderados por su líder histórico Schafik Handal, suscribieron en el Palacio de Chapultepec, México los Acuerdos de Paz.

Ambas partes estaban interesadas en terminar la guerra por lo que durante algunos años tuvieron acercamientos que no cristalizaron y fue en 1989 cuando se iniciaron negociaciones que arrojaron acuerdos concretos, luego de la intervención de la ONU.

Terminar el conflicto armado por la vía política, impulsar la democratización del país, garantizar el irrestricto respeto a los derechos humanos y reunificar a la sociedad salvadoreña, fueron los principales objetivos de la negociación establecidos en Ginebra en 1990.

El documento final de los acuerdos suscrito el 16 de enero de 1992, abarca la modificación de la Fuerza Armada, creación de la Policía Nacional Civil, reformas al sistema judicial y la defensa de los Derechos Humanos, al sistema electoral y adopción de medidas en el campo económico y social.

Durante su discurso en la ceremonia en el palacio de Chapultepec, Schafik Handal, miembro de la Comandancia General del FMLN y jefe de su Comisión Negociadora, destacó que la firma del Acuerdo marcó la culminación de una etapa decisiva en la larga y heroica lucha del pueblo salvadoreño.

“Lo principal de este logro es el fin de la hegemonía militar sobre la nación civil, el final de una larguísima época durante la cual fueron ahogados los ideales liberales de los próceres de nuestra independencia, en beneficio de una minoría opulenta, apoyada en la fuerza, que llegó a volverse insensible al clamor del pueblo laborioso y pobre”, subrayó. Una comisión especial de la ONU se encargó de velar por el cumplimiento de los acuerdos.

En 1997, Butros Butros-Ghali, entonces secretario general del organismo multilateral, dio por finalizado el proceso de paz en El Salvador al considerar que el grado de cumplimiento de lo acordado era aceptable, sin embargo consideró que quedaban temas pendientes.

Décadas de dictadura, represión, fraudes electorales, usurpación de tierras a los campesinos y pueblos originarios, la pobreza, la restricción del acceso a los servicios básicos y la desigual distribución de las riquezas condujeron al conflicto armado.

Hoy los salvadoreños viven un contexto de mayor democracia, sin embargo, aseguran que muchas causas de base estructural que llevaron a la guerra están latentes.

En declaraciones a Prensa Latina, el secretario general del FMLN, Medardo González, expresó su regocijo por los logros alcanzados a partir de ese acontecimiento histórico porque contribuyó al desmontaje de las estructuras del sistema de dictaduras militares y propició el proceso de fortalecimiento institucional y democrático de El Salvador.

No obstante, el dirigente político sostiene que los Acuerdos “no fueron suficientes para hacer justicia a los descalzos, a los hambrientos y a los pobres del país” porque no hubo transformación económica ni una mejor distribución de las riquezas lo cual era el fin último que el FMLN perseguía en aquellos años de guerra y aún persigue.

El FMLN devenido partido tras este Acuerdo y hoy principal fuerza política en el país, con dos períodos consecutivos en el gobierno, trabaja por transformar la realidad, erradicar las causas que llevaron al enfrentamiento bélico y romper el modelo neoliberal que solo trajo mayor pobreza a la población.

Visita de Ban Ki Moon

Para el canciller, Hugo Martínez, la visita del secretario general de la ONU representa “nuevamente un respaldo a estos Acuerdos que, a nivel internacional, han sido reconocidos como un ejemplo exitoso de diálogo y solución pacífica de conflictos”.

Schafik avizoró estos resultados al decir en su discurso durante la firma de este pacto, que el FMLN tenía “conciencia de que la solución negociada de la guerra civil salvadoreña constituye una innovación observada en este y otros continentes, con ojos cargados de esperanza y a la vez cruzados por dudas e interrogantes”.

“El cumplimiento de los Acuerdos es lo único que puede despejar las incertidumbres y convertirlos en un aporte útil para otros pueblos”, subrayó.

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