Galeano obligatorio para el Buen Vivir

Por Luis Varese

En casa, desde hace unos 25 años Maruja lee, antes de comer, nuestro pan de la palabra. Desde hace unos 10 años el monopolio lo tiene Eduardo Galeano. Ha sido la formación ideológica de nuestros hijos, hoy adultos de bien, por ser patriotas de esta parte de América.

Galeano cruzó el río. Ha sido durante casi medio siglo la voz de “los nadie”, como él mismo los llama. Como Fray Bartolomé, pero sin los errores de la época y con la claridad de un profeta bíblico, se puso a la cabeza del pensamiento y transformó a la historia en maravillosos textos que fueron guiando a viejos y jóvenes en el camino de la liberación personal y de nuestras naciones. Porque no sólo hay que decir lo importante que escribía, sino lo bien que escribía. Logró hacer de textos “infumables” como los llamó, poemas sucesivos, simples, concretos, como fotogramas de una larga e inagotable película de nuestra historia. Qué bien escribe Galeano, dice uno, al acabar de leer cualquier pedacito del Libro de los Abrazos, Los Hijos de los días, de Memorias del Fuego o de Fútbol a Sol y Sombra.

Galeano nos descubrió a la Naty, que convertía en copos de algodón las balas inglesas durante la insurrección de esclavos en Jamaica y nos donó relatos verdaderos de las mujeres que construyeron la historia de América. Nos regaló la lectura fácil y llena de imágenes de quiénes somos y cómo nos fuimos construyendo como identidad. Raíces, tallos y flores surgen de sus libros y nos colocan en el centro de las miradas, como el Continente que trae la buena nueva al viejo mundo. Tal vez ningún autor ha sido tan citado por los Presidentes de las nuevas democracias o las Revoluciones posibles del siglo XXI. El brillante Chávez que le regala a Obama el libro de las Venas Abiertas es una imagen de ello (al parecer poco aprendió el Presidente USAF).

Ningún autor tan humilde en su circular por los palacios de gobierno de Nuestramérica. Crítico de las corrupciones y las vanidades. Cronista de las revoluciones centroamericanas. Defensor de los pobres y descubridor para los ojos de todas y todos de las valientes conductoras, guerrilleras, inventoras, experimentadoras, poetas, luchadoras, y también de los varones. Describidor y descubridor para nuestros ojos de mitos y tradiciones, de nuestra historia, de nuestra interpretación del origen del mundo.

Para el Buen Vivir, Memorias del Fuego   debería ser el libro de texto obligatorio en las escuelas y colegios para conocernos, entendernos , disfrutarnos y saber hacia dónde vamos. Las Venas Abiertas debería ser obligatorio para terminar la secundaria. Gracias, muchas gracias Eduardo Galeano, pocos nos han regalado tanto en su corta, siempre insuficiente, existencia. Si reclamo que 10 o 20 años más con Eduardo Galeano hubieran sido una ganancia extraordinaria para la humanidad. Estoy quejándome con la vida que nos lo quita, cuando le queda tanto por enseñarnos.

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