El narcotráfico en la región y su impacto en Ecuador

Por Norberto Emmerich

  1. Ecuador se encuentra situado entre Perú y Colombia, que más que países limítrofes son países “cajones”, que encierran a Ecuador sobre el océano, sobretodo Perú que rodea al país por tres fronteras (sur, este y una pequeña franja occidental). Ecuador es, junto con Chile, uno de los dos países sudamericanos que no limita con Brasil.
  2. En Bolivia, Perú y Colombia se produce el 100% de la cocaína mundial, lo cual cuestiona el status de Ecuador en la geopolítica mundial del narcotráfico.
  3. Sin embargo, siendo un país típicamente andino no tiene graves problemas de narcotráfico, ni ha surgido en el país el complejo coca-cocaína.

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Es lógico suponer entonces que el tráfico de drogas por territorio ecuatoriano (entendiendo como territorio a cielo, mar y tierra) proviene de Perú y Colombia.

 

Hectáreas cultivadas de coca

2009 2010 2011 2012
Colombia 68.000 62.000 64.000 48.000
Perú 59.900 61.200 62.500 62.500
Bolivia 30.900 31.000 27.200 25.300
Total 158.800 154.200 153.700 135.800
Fuente: UNODC, 2013

 

Las hectáreas cultivadas descienden año a año, pero las mejoras en el rendimiento por hectárea cultivada y las innovaciones en el procesamiento, hacen menos impactante el resultado.

Actualmente se obtiene más pasta de cocaína con menos hoja de coca, con lo que la producción de cocaína en el mundo se mantiene estable.

 

El narcotráfico en Perú

Las facciones remanentes del grupo Sendero Luminoso están ubicadas en el Valle de Huallaga y el Valle del Río Apurimac-Ene (VRAE), donde se produce el 84% de la cocaína peruana. La vinculación entre estos grupos y el campesinado de la zona es muy estrecha, lo que proporciona al narcotráfico peruano un sentido infraestructural muy sólido.

El área de cultivo de coca al 31 de diciembre de 2012 era de 62.500 hectáreas, lo que incluye la producción destinada al narcotráfico como la producción destinada al consumo tradicional.

Se estima que la demanda de hojas de coca para consumo tradicional es de 9.000 toneladas, lo que requiere de un área cultivada de 6.676 hectáreas.

Según la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, Perú es el mayor productor de hoja de coca en el mundo. El valle de los ríos Apurímac y Ene (conocido por el acrónimo VRAE), que comprende parte de cuatro departamentos entre la sierra central y la selva sur del país, concentra más del 50% de la producción en el país, más de 20.000 hectáreas cultivadas, y 200 laboratorios clandestinos, según la Comisión para el Desarrollo y la Vida sin Drogas (Devida).

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En Santa Cruz, Bolivia, se han abierto diez academias de pilotos, según datos de enero de 2014, a un costo de capacitación de 30 a 40.000 dólares. El destino de las drogas que salen de las narcopistas en la selva central peruana mediante avionetas de matrícula boliviana y paraguaya es Brasil. Con pilotos que pueden ser bolivianos, peruanos o colombianos.

Los aeródromos clandestinos no están solo en el VRAE sino también en la selva central, que es más plana. Los que transportan las drogas por vía terrestre o fluvial desde el VRAE a las narcopistas son llamados mochileros, en su mayoría jóvenes y mujeres.

Unos 4.000 jóvenes están en las cárceles del VRAE por tráfico ilícito de drogas. El principal método de transporte de la cocaína peruana es por vía marítima.

En la frontera sur de Ecuador la droga sale de Perú por los departamentos de Ancash, Puerto Chimbote, la Libertad, Cajamarca, Lambayeque, Piura y Tumbes, para llegar por la ruta del Pacífico a las provincias fronterizas de Loja, Zamora Chinchipe y El Oro. Otras rutas son La Tina-Macará, Cariamanga-Ayabaca, Lalamor-Alamor y Zumba-Namballe.

Las rutas de tráfico que vinculan a Perú con Ecuador son:

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La ruta de droga que desde Perú se dirige a México tiene un recorrido terrestre que circula por Ecuador.

 

Narcotráfico en Colombia

A pesar de que las políticas del gobierno colombiano han sido exitosas en la captura y neutralización de las organizaciones del narcotráfico en el país, el reacomodamiento estructural de dichos grupos ha propiciado una nueva etapa, que busca impedir el surgimiento de nuevos cabecillas y organizaciones así como la migración a oros países como México, Panamá, Venezuela, Perú, Brasil o Argentina.

El área cultivada de coca en el año 2011 fue de 63.762 hectáreas, la mitad de lo que fue en el año 2001 (144.800 hectáreas).

La región Putumayo-Caquetá presentó el mayor incremento en el área cultivada, pasado de 7.363 hectáreas a 13.278 hectáreas, un aumento del 80%.

El 63% del área cultivada se encuentra en cuatro departamentos: Putumayo, Nariño, Guaviare y Cauca. Putumayo y Nariño constituyen la frontera norte de Ecuador.

En 2011 se incautaron 79 toneladas de cocaína y en el año 2012 se incautaron 103 toneladas.

Las características del escenario del tráfico se asocian a la ubicación estratégica de Colombia y su salida bioceánica al mercado mundial. Así es que ofrece salida a embarcaciones y aviones que permiten transportar grandes volúmenes de droga.

En ningún momento del informe de Ameripol sobre Colombia menciona a Ecuador.

Los principales articulares del narcotráfico en Colombia son las Bacrim y las Farc. La vinculación del narcotráfico colombiano con Ecuador es más política que comercial, más de un total de 12 toneladas de droga decomisadas por la Policía Nacional entre enero y mayo de 2012, un 13% estaba destinada al mercado de consumo de Quito.

La droga para consumo interno viene de Perú y Colombia, principalmente del cartel de Los Rastrojos aunque no se descarta que Los Paisas y Los Urabeños estén enviando droga al país. Estos carteles tienen relación con Sinaloa, el Golfo y Los Zetas.

La presencia de Los Rastrojos se hizo evidente tras la captura de Juan Carlos Calle Serna, supuesto líder de la banda.

Los Rastrojos operaban sobre todo en Santo Domingo de las Tsáchilas y Manabí para el envío de grandes cantidades de droga con destino a Europa y Estados Unidos. Según una fuente de la Fiscalía de Colombia citada por el diario Extra, Los Rastrojos operan en el país en asociación con Los Choneros.

Los Rastrojos estarían operando desde su zona de influencia en el Norte del Valle, Nariño, Putumayo y Cauca, moviéndose entre Colombia, Venezuela y Ecuador cada vez con mayor fortaleza.

Por su parte, Los Urabeños y Los Paisas estarían operando desde Antioquía. Según un informe de Human Right Watch (2010), Los Paisas están en 7 departamentos y 45 municipios.

Una de las formas más usuales de transportación de la droga es su salida por el Putumayo y el ingreso por Sucumbíos. Hay asentamientos colombianos como San Miguel y La Hormiga, a 15 kms de la frontera. En el lado ecuatoriano están La Punta y Lago Agrio (capital de Sucumbíos), a 25 kms. de la frontera, que empalma con la carretera que lleva a Quito.

Otra ruta estratégica es Nariño-Carchi (ruta Pitufo). También la ruta Buenaventura-Esmeraldas.

Las rutas de tráfico de droga que vinculan a Colombia y Ecuador son:

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El narcotráfico en Ecuador

Según el International Narcotics Control Strategic Report (INCSR) 2015 Ecuador es un país de gran tránsito de drogas. La cocaína y la heroína de Colombia y Perú se trafican a través de las fronteras porosas y las rutas marítimas para su distribución en Estados Unidos y Europa.

El informe también sostiene que Ecuador es un país importante para el tránsito de precursores químicos y “es vulnerable al crimen organizado transnacional debido a las débiles instituciones públicas, las fronteras permeables y la corrupción”. Afirma que las autoridades ecuatorianas permanecen comprometidas en reducir el abastecimiento de drogas, aunque los máximos líderes ponen un énfasis significativo en la reducción de la demanda y resaltar el aspecto de salud pública del asunto. El consumo doméstico de drogas crece y las instalaciones públicas de tratamiento son insuficientes para los adictos, un hecho agravado por la reciente despenalización del consumo de drogas en el país.

En el año 2014 fueron detenidas 6449 personas por crimen relacionados con el tráfico de drogas comparadas con las 2937 personas arrestadas en 2013. En el mes de junio una red de tráfico que vinculaba a Perú con Colombia fue desbaratada en Guayaquil. Aunque Estados Unidos cooperó con el país, Ecuador asumió la mayor responsabilidad en el financiamiento de las operaciones antinarcóticos a medida que avanzó el año. La oficina de International Narcotics and Law Enforcements Affairs del Departamento de Estado en Quito cerró el 30 de setiembre de 2014.

Ecuador despenalizó la tenencia de drogas para consumo y estableció las cantidades máximas permitidas para uso personal: 10 gramos de marihuana, 2 gramos de pasta base de cocaína, 1 gramo de clorhidrato de cocaína, 0.1 gramos de heroína, 0.015 gramos de éxtasis y 0.04 gramos de otros estimulantes metaanfetamínicos.

Un laboratorio especial de investigación criminal se estableció en Quito y otro en Guayaquil.

Estados Unidos y Ecuador siguen manteniendo acuerdos antidrogas bilaterales relativos a la prevención del desvío de sustancias químicas, sobre compartir información de transacciones en efectivo superiores a los 10 mil dólares, el tráfico de personas y de migrantes y acuerdos aduaneros de asistencia mutua.

La guardia costera americana y las autoridades marítimas de Ecuador ejercitan procedimientos operativos marítimos para coordinar el abordaje de buques de bandera ecuatoriana en aguas internacionales. Este acuerdo fue suspendido entre marzo y agosto por el gobierno ecuatoriano, pero fue reanudado en agosto.

Las organizaciones del crimen transnacional que operan en Ecuador incluyen a Los Zetas, los carteles del Golfo y de Sinaloa y las FARCs. Los carteles mexicanos incrementaron el uso de vuelos privados y rutas clandestinas para transportar dinero a Ecuador y cocaína a México y América Central.

Entre enero y abril de 2013 las patrullas militares interrumpieron cinco plantas de procesamiento de drogas y varias bases de operación en la frontera con Colombia. También se incautaron importantes arsenales de armas. Este es un porcentaje superior a los procedimientos realizados en el año 2011, que fueron 5 en todo el año, y en el año 2012, que fueron 4 en todo el año. Dado que entre los años 2011 y 2012 hubo caída en los operativos y en la cantidad de detenidos contra un aumento en la cantidad de droga incautada, se puede presumir que a pesar de los esfuerzos del gobierno y las agencias responsables, Ecuador sigue teniendo un lugar importante en la geopolítica mundial del narcotráfico.

El Informe destaca el esfuerzo de Ecuador en mejorar las capacidades de vigilancia a lo largo de la frontera norte. El monitoreo por video está siendo usado en puntos estratégicos de contrabando en Esmeraldas, Lago Agrio, Ibarra y Tulcán.

Las estadísticas oficiales de la Policía indican que la incautación de cocaína creció en 2014. Se incautaron 43.7 toneladas métricas de cocaína, frente a las 42.4 TM del año 2013. Se incautaron 180.6 kgs. de heroína comparados con los 123 kgs. del año 2013 y 8.48 TM d marihuana frente a las 8.3 TM del año 2013. Esto incluye las incautaciones basadas en inteligencia ecuatoriana sobre buques con salida de puertos ecuatorianos.

 

Tráfico marítimo

El puerto de Guayaquil es un gran centro de trasbordo para la cocaína con destino a Europa. Al mismo tiempo desde allí se trafican químicos de Ecuador hacia Colombia y Perú para el procesamiento de cocaína. En forma más amplia Ameripol sostiene que Ecuador “es utilizado como lugar propicio para el acopio, almacenamiento y distribución de drogas ilícitas hacia ámbitos nacionales e internacionales, además para el tráfico de químicos, lavado de activos y otras amenazas”. Los puertos del país con salida al Pacífico constituyn uno de los puntos de mayor riesgo y vulnerabilidad. El movimiento de contenedores de exportación e importación que se mueven en Guayaquil está en constante crecimiento. La droga ingresa por camiones tipo mula al interior del puerto, para pasar luego a los contenedores listos para ser exportados. Es un área difícil de controlar por el volumen y la cantidad y porque en muchas ocasiones en el sistema no se refleja el nombre del exportador sino de la consolidadora (empresas que prestan servicios de transporte). Algo similar sucede en los otros puertos (Manta, Puerto Bolívar). No solo se trafica a través de contendores, sino también en buques bodegueros, lo que se conoce como carga bajo cubierta.

Otra modalidad es el transporte de las drogas hasta alta mar mediante lanchas rápidas o buques pesqueros. Bajo la excusa de faenas de pesca se traslada la droga a buques de mayo calado que se dirigen a Estados Unidos o México. Se utilizan buques camaroneros y sitios rurales cercanos a la cosa de Esmeraldas, Manabí, Guayas y El Oro.

El crecimiento económico de Ecuador ha generado el aumento en la exportación de numerosos productos (banano, pulpa de fruta, pescado, camarón, atún, tubos de hierro), que son instrumentos de fácil manipulación desde las empresas exportadoras, agentes aduaneros y transportadores para el transporte ilegal de drogas.

El Reporte Mundial de Drogas 2014 de la UNODC (Oficina de Naciones Unidas sobre Drogas y Crimen) no reporta un significativo cultivo de coca en Ecuador. De todos modos en el año 2012 la Policía desplegó 48 operativos contra esta modalidad lo que dio como resultado la erradicación de 1.794.000 plantas de amapola, 85.806 plantas de coca y 85.164 plantas de marihuana (Ameripol, 2012: 78).

Mercado de consumo

Ecuador tiene un mercado doméstico de consumo de drogas en crecimiento. En 2014 el CONSEP reenfocó sus campañas antidrogas para centrarla en los jóvenes. En julio lanzó la “revolución preventiva” en la provincia de Guayas. Esta iniciativa de base juvenil es un caso testigo para una campaña preventiva nacional.

En virtud de la despenalización del consumo de drogas el futuro rol del CONSEP está en debate.

Confirmada la especie de que Ecuador no es un productor de cocaína u otras drogas ilegales en can­tidades considerables para la exportación y que tampoco ha tenido problemas de goberna­bilidad y seguridad por la acción de guerri­llas en su territorio, como sí ha sucedido con sus vecinos andinos, queda por definir cuál es el lugar de Ecuador en la división internacional del trabajo del narcotráfico.

La mayoría de los investigadores (Rivera, 2011, 2005, 1991; Espinoza, 2009; Moreano, 2009; Núñez, 2008; Páez, 2000; Bonilla, 1993, 1991) consideran que Ecuador es un país de tránsito de drogas. Paez (1991, 144) afirma que geográficamente Ecuador se encuentra situado entre el mayor productor de hoja de coca, Perú, y el mayor refinador y exportador de cocaína, Colombia, por lo que su situación en medio de ambos países lo convierte en un actor privilegiado para cumplir funciones de tránsito y apoyo logístico, como proveer precursores químicos a la industria.

Bonilla y Moreano afirman que Ecuador cumple cuatro fun­ciones fundamentales:

  1. Es una vía de paso de la hoja de coca que, cultivada en Perú y Boli­via, es trasladada para su procesamiento en Colombia.
  2. Allí se originan varias rutas de tráfico con destino a mercados internacionales de países consumidores
  3. Es un mercado donde se contrabandean precursores químicos necesarios para el procesamiento de cocaína y heroína
  4. Es una economía con una plaza financiera desarrollada, funcional al lavado de dinero (Bonilla y Moreano, 2009; Rivera, 2005).

La coca es acopiada en Colombia, en los departamentos sureños de Nariño y Putumayo, donde hay una fuerte presencia de las FARC. Estos introducen la pasta base de coca a Ecuador a través de la Amazonia.

Desde allí es trasladada hacia la provincia de Esmeraldas para ser procesada y refinada en laboratorios clan­destinos. Luego, la droga vuelve a Colombia por Nariño en embarcaciones fluviales o por vía terrestre. También suele ser despachada desde los puertos marítimos de El Oro, Guayas y Manabí o por los aeropuertos de Quito y Guayaquil (Bonilla y Moreano, 2009).

Ecuador lidia con el tráfico de drogas en Colombia, ya que su frontera colinda “con los frentes 13, 29, 32 y 48 de las FARC. A esto se suman la presencia de bandas del crimen organizado[1] y la falta de presencia del Estado colombiano en sus zonas limítrofes (Moreano, 2011: 361-365). Estas circunstancias se han sumado para configurar una frontera al mismo tiempo lábil e ilegal.

En las localidades fronterizas de Lago Agrio, Mataje, Campa­nita y San Lorenzo se han descubierto im­portantes laboratorios para el procesamien­to de pasta y base de cocaína (Moreano, 2009).

El reciente período de los años 2005-2008 experimentó un fuerte crecimiento del narcotráfico. Entre los años 1999 y 2003 las capturas de cocaína en Ecuador fueron de un promedio de 8 toneladas anuales, que pasaron a más de 30 toneladas anuales en el período 2005-2008. “Dicho volumen sugiere, asumiendo una tasa de capturas del 20%, un tráfico de por lo menos 150 tonela­das al año, las que a un precio de 5.000 dólares por kilo equivaldrían a 750 millones de dólares anuales” (Espinosa, 2009: 139).

También Ecuador es par­te importante del tráfico y abastecimiento de varios precursores químicos destinados a la fabricación de drogas en Colombia y Perú.

Dichos insumos son importados direc­tamente desde Europa y, a pesar de los con­troles y restricciones, terminan abasteciendo parte de las necesidades de la industria de las drogas (Cuesta y Trujillo, 1999).

La historia del narcotráfico en Ecuador tiene entonces dos características: es reciente y es centrípeta. Su verdadero inicio se sitúa en los años 80s y sus características iniciales son más un desprendimiento de la situación y del conflicto en Colombia que un proceso homeostático interno.

El nuevo siglo

La geopolítica sudamericana de la primera década del siglo XXI tuvo comienzos ambiguos. Por un lado, en setiembre de 1999, la administración Clinton y el presidente colombiano Andrés Pastrana acordaron ejecutar conjuntamente un “Plan para la paz, la prosperidad y el reforzamiento del Estado”, conocido como Plan Colombia. Y los gobiernos ecuatorianos se mostraron entonces muy dispuestos a alinearse con la Casa de Nariño. En virtud del Plan se otorgó la concesión de una FOL (Forward Operating Location – FOL) en la ciudad costera de Manta, una instalación aeroportuaria para aviones norteamericanos que realizarían actividades de detección y monitoreo antinarcóticos. Estas instalaciones fueron la alternativa norteamericana ante la caída del proyecto del Centro Multilateral Antidrogas (CMA), un fallido intento estadounidense de permanecer en el Canal de Panamá tras la reversión de 1999.

En la imposibilidad de disponer de una gran base militar, se trató de ubicar bases más pequeñas y diseminadas por América Latina en los sitios considerados estratégicamente relevantes. En el caso de Manta, considerado el FOL más importante, podría albergar, previa notificación, a 475 hombres, aunque en períodos normales el número oscilaría entre 250-300 militares.

En Ecuador el acuerdo por la base de Manta fue una medida impopular, que originó varias tensiones sociopolíticas internas, que obligaron a los distintos gobernantes a alejarse de la matriz colombiana de inserción sumisa en la geopolítica estadounidense. Por el contrario, para Estados Unidos el Plan Colombia era una política regional en toda la línea. Y si los países de la región no se incorporaban a la geopolítica derivada del Plan Colombia, Estados Unidos presionaba para que sí lo hicieran.

Finalmente el balance de la década impidió el posicionamiento estadounidense. En consecuencia el convenio concluyó —sin alternativa de renovación—en noviembre de 2009, como estaba previsto en su fecha de vencimiento. Pero nada estaba tan claro en los primeros años del nuevo siglo.

En dirección contraria a ese posicionamiento estadounidense en el subcontinente, en junio de 1999, en un hecho que determinaría toda la geopolítica sudamericana de los siguientes 15 años, los presidentes de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay se encontraron en Asunción, Paraguay, y firmaron un acuerdo que muchos periódicos calificaron con algún optimismo como “el Maastricht de América Latina”. La posterior iniciativa de Fernando Henrique Cardoso de convocar a la primera conferencia de presidentes de América del Sur, en Brasilia, el 31 de agosto de 2000 fue un corolario lógico de aquel ‘Maastricht’ sudamericano.

El comunicado oficial brasileño señalaba que la agenda de la cumbre de Brasilia trataría “un número reducido de temas concretos”: democracia, comercio, integración y narcotráfico. Aunque los países de América del Sur ya eran miembros de varios grupos subregionales dedicados respectivamente a temas comerciales o políticos, la cumbre buscaría crear “un nuevo espacio para América del Sur” para tratar todos los asuntos entre todos los países.

En ese momento se creía que la iniciativa de Cardoso reflejaba el impasse de hegemonía por el estancamiento del proyecto del presidente Bill Clinton de crear un Area de Libre Comercio de las Américas, comúnmente llamada ALCA, para el año 2005.

El presidente venezolano Hugo Chávez Frías, quien había proclamado con insistencia que “o nos unimos o nos hundimos”, mostró interés por vincular el Pacto Andino con el Mercosur desde que asumió el poder en febrero de 1999 y postuló la búsqueda de nuevas vías para la coordinación entre los países. Más allá del comercio y la liberalización del intercambio, consideraba clave la integración política. El tiempo le dio la razón.

La situación actual

La detención del ex árbitro mundialista Byron Moreno transportando 6 kilos de heroína en el Aeropuerto John F. Kennedy de Nueva York fue un verdadero escándalo nacional en Ecuador.

En aquella ocasión, ante el impacto de la noticia, Teleamazonas afirmaba que “el tránsito interno ha crecido, las cárceles ecuatorianas están llenas de ‘mulas’, el consumo de mariguana y otras drogas sigue creciendo”. Eso fue en el año 2010[2].

Pocos años después, en febrero de 2014, se incautó casi una tonelada de cocaína en la isla de Puná. Y en mayo de 2013 se habían incautado 470 kilos de cocaína en Tenguel, ambas cerca de Guayaquil.

Según las indagaciones iniciales, los cargamentos pertenecerían a los narcotraficantes del cartel mexicano de la “Familia Michoacana”, un cartel famoso en los años 2011/2012, pero en vías de extinción en México.

Como resultado de los 221 operativos efectuados en los meses de enero y febrero de 2014 fueron detenidas 115 personas y sólo en la provincia de Guayas se incautaron más de dos toneladas de diversas drogas (cocaína, heroína y mariguana). En gran parte de los casos se trató de drogas destinadas al comercio exterior[3].

El 11 de enero de 2014 la Guardia Civil española incautó 227 kilos de cocaína ocultos en bolsas de deporte en el interior de un contenedor que transportaba bananas procedentes de Ecuador. La droga tenía como destino Arabia Saudita[4].

“Se ve como una industria. Una empresa donde se fusionan estructuras bien conformadas”. Así ha evolucionado el narcotráfico en Ecuador, según dice al diario El País de España Wladimir León[5], jefe de la policía antinarcóticos de la provincia de Guayas.

Las estadísticas de incautaciones de la Dirección Nacional Antinarcóticos indican un incremento en la actividad ilegal. En 2009, 68 toneladas[6]; en 2010, 18 toneladas; en 2011, 26 toneladas; en 2012, 42,9 toneladas; en 2013, 57.6 toneladas[7]-[8].

Sin embargo, incautaciones como las realizadas en 2011 representan apenas el 21,66% de la droga que circula anualmente por el país, según estimaciones del último Informe Internacional de Control de Narcóticos. Pero el volumen de incautaciones del año 2013 ya representa el 52% del volumen de cocaína en tránsito, calculado en marzo de 2013 por el Departamento de Estado norteamericano en 110 toneladas métricas anuales de cocaína[9].

El informe perfila a Ecuador como un importante país de tránsito de narcóticos y químicos necesarios para procesar distintas drogas. El elemento facilitador, explica, es la falta de control en sus fronteras. Además de la corrupción y la debilidad de las instituciones locales.

El narcotráfico ecuatoriano ya tiene perfil propio, ya no se trata de un simple país de tránsito ni tampoco es un recipendiario inevitable de las consecuencias del conflicto colombiano, que “derramaba” su conflicto sobre el país.

Herrería Bonnet arriesga la idea de un ‘copamiento’ de los problemas de seguridad. “Todos los actos delictivos que ocurren en nuestro país están supeditados al mayor de los crímenes que es el narcotráfico, cuyas redes se inician desde los cultivos de hojas de coca en Bolivia, Perú y Colombia y luego los cárteles utilizan al Ecuador como centro de acopio y reexportación de embarques ilícitos, a fin de evitar los controles que se vienen realizando en las cargas desde los países que producen la droga” (Herrería Bonnet, 2012).

Sin embargo es más plausible la percepción de las propias autoridades policiales, quienes declaran que Ecuador es una “bodega”, un lugar de acopio de droga, o más específicamente un hub de conexión de casi todas las diversas modalidades del narcotráfico (lavado de dinero, precursores químicos, tránsito).

Así lo afirma explícitamente Fernando Carrión Mena: “el narcotráfico le ha posicionado al Ecuador como un hub gracias a la reestructuración global del narcotráfico en la región, a partir del Plan Colombia, que abrió nuevas rutas, relocalizó la fase del procesamiento y estableció nuevas alianzas “institucionales”[10].

El afirma que “el Ecuador ya no es un país de tránsito y bodegaje, porque su condición estratégica se forma gracias a las redes de carteles, bandas y mafias a la manera de holdings que conforman el hub. Esta nueva función se desarrolla por la constitución de redes comerciales de los carteles del narcotráfico, requisito indispensable para la formación del sistema y para la definición del país como un nodo privilegiado (hub). En este último tiempo hemos visto el gran trabajo de la Policía Nacional en la detención de importantes personas vinculadas al narcotráfico, lo cual revela la presencia de los carteles mundiales en el territorio nacional; allí están las prisiones de personas provenientes de Rusia, Israel, África (Kenia, Nigeria, Tanzania), México, Colombia y Perú, entre otros”[11].

Atento a esta situación el viceministro del Interior, Javier Córdova, dijo que “el reciente decomiso de 1.2 toneladas de cocaína que tenía como destino Bélgica y Estados Unidos, muestra el compromiso de Ecuador en el combate al delito en ese frente”[12].

En el mismo sentido el general Juan Carlos Barragán, Director Nacional de Antinarcóticos, sostuvo que el gobierno busca “que estas organizaciones no tomen cuerpo en Ecuador”[13].

Queda claro que el gobierno ecuatoriano está llevando adelante una consciente tarea de freno a las posibilidades de que el país se convierta en una bodega, centro de acopio o de tránsito de drogas. Pero la posibilidad de que Ecuador sea un nodo estratégico (hub) todavía no parece formar parte de las preocupaciones de las políticas públicas del gobierno ecuatoriano.

Si el narcotráfico ecuatoriano se constituye en Ecuador como un nodo continental de intercambio comercial lo será a través de un régimen aceitado de transacciones financieras en gran escala. En este sentido será más importante analizar el sistema bancario del país que los volúmenes de tránsito de drogas incautados por los operativos de la Policía Antinarcóticos.

Ameripol sostiene que en Ecuador “no se ha detectado una organización delictiva ecuatoriana debidamente compuesta por niveles de mando organizativo”. Pero sí se han encontrado redes o brazos de apoyo de la delincuencia organizada trasnacional colombiana, peruana, nigeriana, mexicana y otras.

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Conclusiones

El crimen organizado no tiene una presencia extendida en el país. Pero algunos elementos favorecen su desarrollo:

  1. La aplicación en el pasado reciente de políticas derivadas de la visión antidrogas de Estados Unidos, cuya consecuencia se relacionó con el incremento de la violencia y otros delitos relacionados.
  2. La transformación de Ecuador en país de acopio y tránsito de drogas y precursores químicos. La disputa por el control de rutas y mercados incrementa las acciones violentas, entre ellas un aumento de las actividades de sicariato[14]. De todos modos la tasa de homicidios en Ecuador ha descendido fuertemente desde el año 2011 (22) al año 2014 (8.3).
  3. Del intenso mercado de tránsito que caracteriza a Ecuador va surgiendo un mercado de consumo de drogas, el más territorial y político de los mercados del narcotráfico.
  4. Una economía dolarizada que facilita las operaciones de lavado de dinero.
  5. La proximidad del conflicto colombiano y las consecuencias centrífugas del proceso de paz sobre la frontera colombo-ecuatoriana.

El dato que más preocupa y llama la atención es el cambio de lugar de los cultivos en Perú que están transitando desde el Huallaga y el VRAE hacia Loreto, en la región fronteriza con ,la Amazonía ecuatoriana. La conjunción de la presión colombiana sobre su frontera sur, el cultivo de coca en la frontera ecuatoriano-peruana y la presencia de los Zetas, el Cartel de Sinaloa y el Cartel del Golfo en territorio ecuatoriano hace presumir la elaboración de una estrategia geopolítica del narcotráfico sobre Ecuador.


[1] A los grupos guerrilleros, paramilitares y narcotraficantes se suman las Bacrim

[2] http://www.teleamazonas.com/index.php/nuestra-programacion/actualidad/30-plus/231-ecuador-crece-el-narcotrafico

[3] Dejan redadas contra narcotráfico 115 detenidos en Ecuador, diario Hoy Tamaulipas, 22 de febrero de 2014, http://www.hoytamaulipas.net/notas/117349/Dejan-redadas-contra-narcotrafico-115-detenidos-en-Ecuador.html

[4] Intervienen en España 227 kilos de cocaína procedente de Ecuador, El Comercio, 11 de enero de 2014, http://www.elcomercio.com.ec/seguridad/Intervienen-Espana-cocaina-procedente-Ecuador-Narcotrafico_0_1064293732.html

[5] El País, La industria del narcotráfico se expande en Ecuador, Andrea Espinoza, 31 de mayo de 2012, http://internacional.elpais.com/internacional/2012/05/31/actualidad/1338450249_507702.html

[6] Ecuador adquirirá nuevos equipos para combatir el narcotráfico, Prensa Latina, 28 de febrero de 2014, http://www.prensa-latina.cu/index.php?option=com_content&task=view&idioma=1&id=2428691&Itemid=1

[7] Ecuador, sede de países que enfrentan al narcotráfico, El Telégrafo, 2 de octubre de 2013, http://www.telegrafo.com.ec/justicia/item/ecuador-sede-de-paises-que-enfrentan-al-narcotrafico.html

[8] Identifican a narcotráfico como una de las amenazas para Ecuador, Yahoo Noticias, 30 de enero de 2014, http://es-us.noticias.yahoo.com/identifican-narcotr%C3%A1fico-amenazas-ecuador-163952808.html

[9] 2013 International Narcotics Control Strategy Report (INCSR), http://www.state.gov/j/inl/rls/nrcrpt/2013/vol1/204049.htm#Ecuador

[10] El Ecuador, un “hub” del narcotráfico, Diario Hoy, abril 2012, http://works.bepress.com/fernando_carrion/519/

[11] Idem

[12] Ecuador evitará convertirse en paso para narcotráfico, Noticias Starmedia, 28 de febrero de 2014, http://noticias.starmedia.com/narcotrafico/ecuador-evitara-convertirse-en-paso-para-narcotrafico.html

[13] Idem

[14] De acuerdo a las cifras del OMSC, entre el año 2009 y 2010 este delito que se refiere a los homicidios por venganza, creció en un 128,13%; aunque en el último año estos niveles han decrecido, su incidencia sigue siendo alta en la ciudad y ocupa un 26% del total de muertes por homicidio. Según estimaciones del Observatorio Metropolitano de Seguridad Ciudadana (OMSC), entre 2010 y 2011 alrededor de un 15% de las muertes totales por homicidio producidas en Quito sería producto del sicariato.

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