Denuncian en Uruguay estrategia para demoler liderazgos progresistas

El dos veces candidato a la presidencia en Chile por el Partido Progresista, Marco Enríquez Ominami, afirmó en esta capital que hay una estrategia de la derecha de crispar, tensionar y demoler los liderazgos progresistas en la región.

Hay una ofensiva, porque se cansaron de perder elecciones, aseguró el político en una entrevista que publica hoy el periódico La República.

Hace un mes decían que en Venezuela no había democracia, “los chavistas perdieron” y hoy la oposición domina la Asamblea Nacional, “pero nadie de la derecha reconoció que entonces sí había democracia”, opinó.

El también cineasta chileno señaló que el gran desafío para los gobiernos de izquierda es reencontrarse con la clase media.

“Sacamos de la pobreza a la gente y empezamos a despreciar los problemas de las capas medias”, afirmó.

Al referirse a la situación actual del progresismo en América Latina, Ominami manifestó ser optimista, aunque reconoció que los resultados del referéndum de Evo Morales en Bolivia y de las elecciones en Argentina con Daniel Sciolli, marcan el fin de un ciclo.

Subrayó que hay cosas que no se van a repetir como los gobiernos progresistas en toda la región; crecimiento económico promedio de cuatro puntos; fuerte desendeudamiento; reducción de la pobreza acelerada y tasas de inflación promedios.

“Hay que aceptar que fue una gran década, pero se acabó”, remarcó.

El líder del Partido Progresista chileno admitió que le faltaron cosas a la izquierda por hacer como reformar los sistemas políticos porque hoy “tenemos democracias frágiles”, con sistemas políticos complicados como el caso de Venezuela.

Ominami consideró que la izquierda debe ser más autocrítica, porque nos volvemos conservadores si nos limitamos a defender lo que ya está hecho y nos referimos permanentemente a lo que hicimos en la década pasada.

Ser progresista, valoró, es más difícil que ser conservador, “porque a nosotros no nos da lo mismo cómo se logra la felicidad”. Para ellos lo que importa es llegar. Nosotros decimos, no da lo mismo el camino que se use.

Apuntó que la derecha miente en algo cuando dice que lo haría mejor que nuestros gobiernos, “pero lo que no dicen es que todas sus economías están jugando sobre deudas. Están hiperendeudadas”, apostilló.

El candidato presidencial chileno significó que las respuestas de la derecha son las mismas que en los años 90: ajustes fiscales y endeudamiento.

Se preguntó al respecto, ¿qué diferencias tienen las propuestas de Mauricio Macri con las de Carlos Menem, Fernando Collor de Melo o Gonzalo Sánchez de Lozada?

Para la derecha, comentó, si pudiéramos tener un loft con todos los funcionarios públicos en 30 metros cuadrados, sería un mundo ideal.

Fuente: Prensa Latina

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